Lirios entre serpientes


Tu piel blanca no es inocente,

no como la nieve

que promete paz.


He aprendido

que incluso el rostro más noble

destila veneno

cuando consuela.


¿Sus retoños heredarán

una serpiente en sus corazones?


No sigas esos ojos almendrados:

con hilos de luz

bordan mentiras hermosas,

lirios que muerden

al ser tocados.


Autora: Bello Cuervo

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