Metamorfisis del cuervo
Y disfrutas ver mi sufrimiento, ver cómo mis espinas se transforman en pétalos suaves sobre mi piel; pétalos que acarician mis heridas y, poco a poco, empiezan a cerrarlas. ¿Has escuchado del cuervo que desapareció en el cielo de Dios, en las Escrituras sagradas? Nadie supo más de él. Se dice que, después de su partida, los cuervos perdieron el blanco de sus plumas y aprendieron a llevar el luto sobre las alas. Y hoy que tú regresas con el aullido del lobo hacia la luna, piensas que mis plumas deben regresar a su pureza. Pero duele el amor porque nunca he hablado su idioma vomo tú lo haces. Y quizá por eso te miro con miedo: porque mientras tú crees estar devolviéndome el blanco, yo no sé qué haré si un día te marchas. ¿Volverán mis plumas a oscurecerse? ¿O habré aprendido, por fin, que la pureza no estaba en el blanco de mis alas, sino en haberme atrevido a volver a volar? -bello cuervo