¡que linda, mi amor!
La historia de alguien enamorado de mí. Ama cualquier color que pinta mi cabello. No le importan los labiales negros, naturales o rojos. Le gusto tal cual soy. Me dice linda. Me dice mi amor. Y pienso: antes esas palabras eran habitaciones vacías, juegos sucios de manipulación, cuerdas tensas donde mi voz se quedaba atrapada. Nada. Sólo nada. Pero ahora, cuando él las pronuncia, las palabras son la miel de cada mañana. La historia de alguien enamorado de mí espera en un restaurante donde todavía piensa en mí y me encuentra después de un punto final. Me dice preciosa. Me dice mi cielo. Me dice amor mío. Jugamos a la casita, como dice la vieja canción de una niña rubia que toca la guitarra. Él solo quiere dedicarse a ser lindo conmigo, le pide a mis besos lealtas s u nombre, y firmamos un contrato. La buena suerte de un cuervo. No sé si la profecía ha cambiado en el libro de hechizos de la muerte, pero él se ríe de las supersticiones, desafía mis presagios y por un momento creo que nadie...