tiempo de jacarandas
A menudo Julia tenía el presentimiento de estar viviendo la época equivocada. Casi todos los miércoles recorría la plaza del centro de México, sentada en una banca junto a un viejo correo y bajo la sombra de un árbol de jacaranda en un marzo de 1920, imaginando cómo se habría visto unas décadas atrás aquel lugar, pero sobre todo le atraía pensar cómo sería unas décadas después de su propia muerte, para 1985 seguro ella ya no estaría en este mundo pero pensar en ese año le provocaba cosquillas, ansiedad en las manos, cómo si algo o alguien estuviera pensando a qué hora llegaría. ¿Cómo sería quizá en 65 años? ¿Existiría aún esa jacaranda? ¿La esperaría cómo lo hace un perro fiel incluso después de la muerte de su amo? Evitaba su lugar favorito en invierno cuando el árbol parecía desnudo sin sus hojas lilas. Julia se entristecía cada que pasaba en esa estación del año. Hoy afortunadamente comenzaba la primavera. Imaginaba otra vida, otra ropa que no fuera tan incómoda como esas ...