Castillo


Mi último deseo es recuperarte,

pero ya no soy cuerpo:

Mi propio fantasma

habita la ruina

de un castillo antiguo

que un día me perteneció.



¿Dónde quedaron los últimos veintidós años?

¿En qué grieta del tiempo

se extraviaron las personas que fuimos?

¿Papi, dónde quedó nuestro castillo?


Ahora somos fantasmas,

Arranca de mi pecho este mayo,

donde todo se quebró.

El césped se volvió duelo,

Mariposas de agua revolotean alrededor,

y las paredes —de un azul  muerto

parecían llamarnos

por nuestros nombres perdidos.


Ya no es.

Ya no está.

Pero persisten

sus pasadizos

como corredores de la memoria.

Somos fantasmas.


Le suplico a la niña que fui

que no me suelte la mano.

Este castillo es la edad del juego,

las risas empapadas,

Dedos colgandose en la orilla antes de caer.


los delfines y sirenas

nadando en el agua 

donde aún respiran

mis sueños,

mis historias.


Pero no.

Ese lugar tan mío, tan nuestro,

no resistió el tiempo.

Hoy,

el castillo de mi infancia

es ceniza

que todavía quema.



Autora: Bello Cuervo

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