Nuestro primer beso

Dices:  sí así fue amor mío,

juntos restauramos en el tiempo,

la memoria de nuestro primer beso,

pensé que lo habías olvidado entre tus papeles arrugados.


Camino sobre las manecillas doradas del reloj

hacia atrás,

y vuelvo a ser la adolescente 

que corre por la calle hacia ti

para robarme un minuto más de luz.


Y al instante siguiente

tus brazos me cierran al mundo.

No me dejas ir.

No me dejes ir.


El primer beso

sella mis labios,

y  dejas la marca

de tu gran amor,

un juramento silencioso.


 Siempre terminas buscándome

entre mis historias y ajenos amores.

Pero algo ha cambiado al ser adultos...


Por un segundo más

soy esa adolescente

que no conoce el miedo

ni las heridas de  seductoras serpientes

deslizandose entre lirios, hibiscos y narcisos.


Otra vez soy tu brisa clara

sin tormenta.


-Bello Cuervo

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