Pretendiente
No hay otra mujer ,
no hay otra mujer más joven que yo.
Tenemos veintinueve y así me quieres,
quieres que mis cartas
respiren únicamente tu nombre.
Me recordaste
que soy especial.
Fui la niña de los patines,
la que giraba en preparatoria
a la sombra tibia de los aplausos.
Fuiste tú
el único
a quien le abrí la distancia.
Había olvidado
que sé volar
demasiado cerca de las estrellas.
Y ahora,
detrás del murmullo
de mis propios poemas,
con esta desconfianza
que me tiembla en las manos,
eres el único
a quien quisiera
creerle intactas
sus confesiones de amor.
Autora: Bello Cuervo
Comentarios
Publicar un comentario