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Libros prestados

Entonces supe que me soltaste. Me regresaste los libros. En la nota escribiste: "Los cuidé, te lo prometo." Y entonces entendí. Los libros prestados no se deben devolver, y menos siete años después ... para Julio . Autora : Bello Cuervo

Para Julio

No dejes ir al cuervo, porque todos lo quieren de regreso. Julio regresó en julio, siete años después, justo en el séptimo mes, cuando todos los poetas mueren a mitad del verano. ¿Acaso no sabes quién es Julio? Se dice que era un príncipe burgués, o el príncipe de Blanca Nieves. Quizá. No lo sé. Tengo la sensación de nunca haberlo conocido, solo de haberlo soñado: en la infancia, en un juego de niños. Me regresa los libros. En una nota encuentro: "Los cuidé, lo prometo." La niña que juega a los pilares de doña Blanca quiere ir a abrazarlo. Pero la de treinta sabe que los adultos mienten. Quiza soy su basura en esos libros, y tiene que sacarla aunque sea un poco tarde ya. Quiza no quiere saber nada de mí Julio regresó en julio, siete años después, justo en el séptimo mes, cuando todos los poetas mueren a mitad del verano y mi corazón también. Autora : Bello Cuervo

Si me voy

Un cuervo y un lobo jugaban frente a un lago. Dijiste: —¿Acaso no sabías que son compañeros? Que el lobo siempre busca al cuervo. Y yo no sabía que también reescribirías mi corazón; que lo harías imaginar una boda en Nueva York, que me atrevería a creer que yo podía ser quien vistiera de blanco. Tampoco sabía que podías reescribir este corazón, enamorado de su propia soledad, e intentar convencer a un palacio sin puertas ni ventanas de que también podía albergar a un huésped feliz. Tampoco sabía que guardabas algunos trucos bajo la manga y como evitarías decirme a qué hora salías del trabajo, dejando que tus silencios hicieran el resto. Y tú tampoco sabías que había dejado de escribir para defenderme; que terminaría muriendo, poco a poco, en tu indiferencia. Pero si me voy, ¿qué harías? ¿Me volverías a perseguir? Autora : Bello Cuervo

Silencio

Dile a Alejandro que sus bromas crueles me volvieron seductora sabia. Dile a Pablo que sus pinturas de catástrofes narcisistas no presagiaron mi futuro. Dile a Samuel que sus serpientes mentirosas han dejado de habitar mis recuerdos. Dile a cualquier hombre malo que quiso imitarlos que conozco bien las artimañas: todos ellos se parecen. Diles que existes. Diles que transformas mi corazón alguna vez herido, y que sus cicatrices apenas se ven. Diles que recupere mi poder. Diles que la oscuridad es el silencio del universo; de una vida pasada, la inexistencia apenas de su voz. Y diles también que amo tu silencio. -bello cuervo

Dame un momento

Dame un momento para entender que tu voz es un puente de acero, un columpio que no me dejará caer colgado entre estos cielos anaranjados y azules de mayo. Conozco tu paciencia y la necesito como abrigo. Dame un momento para entender lo que mi poesía ya sabe: sabes leerla. Mi pasado guarda silencio frente a ti, Aullido de lobo y oscuridad preciosa. Dame un momento. Dame un momento para pintar mi vida con el arcoíris que tus ojos iluminan sobre mi piel. Tú sabes que yo lo sé: tus cartas diarias no dejarán de volar por mi cielo. Dame un momento para entender lo que ya sé, para comprender la calma de saber que tu puerta siempre se abrirá para mí. Dame un momento  para entender lo que ya sé, tu voz guarda solo a mi nombre como su tesoro. -Bello cuervo

J...

Tú eres brisa dulce, yo soy tormenta; pero hasta el cielo más inquieto descansa cuando te encuentra. Tú eres brisa dulce, yo soy tormenta; tú llegas calmando el mundo, yo llego sacudiendo puertas. -Bello Cuervo

A mi amor... tatuaje de lobo

 A todos los que no te conocen les grito tu nombre, en la cara y en sus fastidios. Pero yo solo quiero mi mano otra vez justo en tu tatuaje de lobo, tu pecho desnudo, el altar al descubierto, mi fe cuelga de tus rosarios, yo solo deseo que el mundo conozca el nombre de mi amor, mientras mi mano cuelga de tu lobo  mis rodillas sangran y escucho mi nombre en mitad de tus respiraciones agitadas y tú miras hacia el cielo rezando mi nombre. Autora : Bello Cuervo